Historia de la casona

La Casona fue construida a principios del Siglo XX y perteneció hasta 1934 al señor Manuel Antonio Galindo Rada, administrador del almacén del comisariato de la hacienda «El Chocho“ de la ancestral familia Caballero, quienes controlaban  el movimiento comercial a través de una aduana. La Casona fue el primer centro de secado y distribución del café de la  región.

En l979 el doctor Héctor Galindo hijo de don Manuel, médico de profesión, heredó y habitó la casona y estableció allí su consultorio, donde prestaba ayuda a personas necesitadas. Antes de fallecer, el doctor Galindo inició la construcción en el predio aledaño, de una casa para personas de la tercera edad, donde actualmente funciona una comunidad sacerdotal.

En l997 los hijos del Doctor Galindo vendieron la casona a una familia Italo -Colombiana, profesionales del sector turístico y hotelero, quienes sensibles al valor del patrimonio cultural, la restauraron, habitaron y colocaron al servicio del desarrollo turístico. Desde 1999 como miembros fundadores de la asociación de agro-turismo del Sumapaz y por iniciativa de la Gobernación de Cundinamarca ofrecieron las instalaciones del hotel para conferencias, seminarios y cursos institucionales (SENA) sobre hotelería y gastronomía, intentando generar nuevos espacios de desarrollo turístico para la región y como un servicio social para la comunidad.

A partir del 2004 la Casona se destina completamente al servicio de hospedaje bajo el nombre de Posada «Las Bromelias», en homenaje a la gran variedad de flores de esta especie que se encuentran en la región.

En 2014 al interior de sus jardines se realizó la construcción de un Chalet estilo colonial con grandes ventanales, y habitaciones temáticas. Desde el 2018 iniciamos el servicio de sauna vista paisaje y masajes terapéuticos y continuamente trabajamos por el desarrollo del turismo sostenible y amigable con el medio ambiente.